Farandula y Noticias
lunes, 30 de agosto de 2010

Indonesia: erupción del volcán Sinabung en isla Sumatra

La nueva erupción del volcán Sinabung, que se despertó el domingo después de casi 400 años de silencio en la isla indonesia de Sumatra, hacía huir este lunes a miles de personas y provocaba perturbaciones en el tráfico aéreo.


Unas 3.000 personas, que abandonaban sus poblados en las faldas del volcán, engrosaron las filas de las 21.000 evacuadas ya hacia 16 centros de socorro, anunciaron los servicios de emergencia.

“El volcán registró una nueva erupción a las 06:30 horas locales (19:30 en Chile) que duró más o menos 15 minutos. El humo y las cenizas subieron hasta por lo menos 2.000 metros”, indicó el vulcanólogo Agus Budianto.

Esta erupción fue más intensa que la de la víspera, cuando el volcán volvió a entrar en actividad después de cuatro siglos.

Imágenes de la televisión mostraban una espesa columna de humo negro elevándose hacia el cielo y la lava saliendo desde el cráter.

Unos testigos contaron que había un fuerte olor a azufre y numerosos habitantes abandonaron sus viviendas incluso antes de recibir la orden de evacuar.

Las autoridades ordenaron evacuar una “zona de peligro” situada en un radio de 6 kilómetros.

Marsita Sembiring, una labradora residente en Sukanalu, a 4 km del volcán, abandonó precipitadamente su poblado el domingo, en compañía de sus cuatro hijos y de su marido.

La familia pasó el domingo en un refugio en Kabanjahe, a 20 km de su poblado, pero volvió a su casa en la noche para proteger sus bienes de los saqueadores.

“Volvimos al pueblo porque temíamos que nos robasen. Llovió durante toda la noche y estábamos seguros de que el volcán se calmaría, decidimos entonces pasar la noche en casa”, relató. Pero una nueva erupción el lunes en la mañana obligó a la familia a partir de nuevo.

“Hubo una nueva erupción esta mañana. Nos entró el pánico cuando vimos el humo que subía hacia el cielo y temí que fuese tóxico”, agregó Sembiring.

Luego de la erupción del domingo, las cenizas se dispersaron hasta 30 kilómetros del volcán. Entre los evacuados, numerosos agricultores aseguraron que la ceniza cubría sus plantaciones de legumbres.

Frente al peligro que supone la proyección de cenizas y de humo, se aconsejó a dos compañías aéreas que desviaran sus aviones de la zona.

Varios vuelos internos, provenientes o con destino a la zona, fueron anulados el domingo.

“El tráfico aéreo podría verse afectado, depende de la dirección del viento”, declaró el lunes Bambang Ervan, portavoz del ministerio de Transportes.

Se emitió una alerta el domingo en la isla de Sumatra, donde el volcán Sinabung entró en erupción por primera vez en 400 años.

La erupción del Sinambung, que culmina a 2.460 metros de altura en el norte de Sumatra, generó una espesa nube de humo negro y acre. Según los socorristas no se han registrado víctimas, pero la agencia Antara, citando a la policía, informó de dos muertos por ataques cardiacos.

El Sinabung es uno de los 69 volcanes activos en el archipiélago indonesio.

“Esperamos que las erupciones hayan hecho disminuir la energía acumulada en el interior pero nos mantenemos en alerta”, explicó Budianto.

Indonesia está situada en el “cinturón de fuego” del Pacífico donde la actividad volcánica y sísmica es muy importante. Durante el mes de agosto, el volcán del monte Karangetang (provincia norteña de Sulawesi) entró en erupción, provocando cuatro desaparecidos.


Un importante dirigente del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) y miembro de la junta directiva del Bundesbank (el banco central de Alemania), desató una gran polémica al promocionar su nuevo libro en el que acusa a los inmigrantes y sobre todo a los musulmanes de los males del país.

Se trata de Thilo Sarrazin, quien argumenta en su obra que los turcos, el primer grupo de población inmigrante en Alemania, y los árabes, suponen una enorme carga para el país, al tiempo que critica su falta de integración y su negativa actitud.

"En toda Europa los inmigrantes musulmanes se integran claramente peor que el resto de grupos", continuó. "Las razones para ello no son étnicas, sino que aparentemente se encuentran en la cultura del Islam", añadió.

Sarrazin, antiguo responsable también de las finanzas de la ciudad-Estado de Berlín, anticipó las principales líneas de su libro en sendas entrevistas que publicaron los diarios "Welt am Sonntag" y "Berliner Morgenpost" y que refleja la agencia de noticias DPA.

Al tomar estado público, buena parte del gobierno y del arco político, encabezados por la canciller alemana Angela Merkel, fustigaron con dureza a Sarrazin.

"Los comentarios son totalmente inaceptables. También son excluyentes y desprestigian a grupos completos en la sociedad", dijo la canciller a la televisión ARD.

Merkel añadió que Sarrazin "obstaculiza" los necesarios esfuerzos de integración y afirmó que espera reacciones del Bundesbank respecto a las declaraciones de su funcionario.

El libro, que se titula "Deutschland schafft sich ab - Wie wir unser Land aufs Spiel setzen", (Alemania se disuelve: cómo ponemos en juego nuestro país) y que él mismo presentará mñana en Berlín, encabeza la lista en la página de ventas por Internet Amazon.

En su obra Sarrazin advierte del peligro de que se produzca "el fin de la cultura alemana".

Los turcos y los inmigrantes árabes -señala- tienen más descendencia que la población autóctona por lo que, según sus cálculos, en tres generaciones para la mayor parte de la población de Alemania la cultura originaria del país podría serle extraña.

Asimismo y tratando de responder a la pregunta de si existe una "identidad genética", Sarrazin afirmó que "todos los judíos comparten un gen particular, así como los vascos tienen un gen determinado que los distingue de otros".

En ese sentido, recalcó que las peculiaridades culturales de un pueblo "no son una leyenda", sino que determinan "la verdadera realidad de Europa" y alertó del "peligro de islamización que corre Alemania en las próximas décadas".

En términos más o menos similares de repudio hacia Sarrazin se manifestaron el ministro alemán de Asuntos Exteriores, el liberal Guido Westerwelle; el de Defensa, el cristiano social Karl Theodor zu Guttenberg; y el también conservador Wolfgang Schäuble.

Por su parte, el presidente de la comunidad turca en Alemania, Kenan Kolat, habló de "racismo intelectual que daña la imagen de Alemania tanto fuera como dentro de su territorio" y llamó a efectuar "denuncias masivas por instigación al odio entre los
pueblos".

Por último, el Consejo Central de los Judíos en Alemania acusó al político de fomentar el odio y el racismo en Alemania. "Definitivamente, ha sobrepasado la línea roja", subrayó su vicepresidente, Dieter Graumann.

Fuente: 26noticias.com.ar