En el partido que enfrentaban el LASK Linz y al Red Bull Salzburg, por el campeonato de fútbol de Austria, se produjo una de las lesiones más brutales que se han visto en los últimos años.
Eddie Gustafsson, arquero sueco del Red Bull Salzburg, procedió a despejar un balón a la entrada del área, situación que quiso impedir el delantero Lukas Kragl, quien le propinó una feroz entrada que provocó la fractura de tibia y peroné del portero.
Para el asombro de todos los presentes, el árbitro del cotejo le mostró la tarjeta amarilla al agresor, en tanto la víctima, tuvo que ser trasladado hasta un recinto asistencial.
De acuerdo al sitio web del diario Marca, esta es “una de las lesiones más escalofriantes y desgraciadas que se han visto en años en el mundo del fútbol”.
A los 58 años y víctima de un paro cardíaco, falleció este sábado Carl Macek, productor considerado el principal responsable de la expansión de la animación japonesa a Estados Unidos y, de ahí, a nivel mundial.
Entre las muchas series y películas en las que participó, escribió o adaptó, se encuentran Heavy Metal 2000, Naruto, Bleach, Laputa, Akira y Mi vecino Totoro; aunque sin dudas su obra más recordada es la creación de la serie animada Robotech, en 1985.
La noticia de su muerte fue publicada en su sitio web oficial y confirmada por su ex socio en Streamline Pictures, Jerry Beck, lamentó su partida asegurando que “pese a sus críticos, la popularidad del animé en Norteamérica no sería la misma sin su labor innovadora en Robotech”.
Antiguo vendedor de transparencias de animación originales para coleccionistas y habiendo realizado trabajo promocional para cintas de ciencia ficción como La Guerra de las Galaxias y Alien, Macek se convirtió en uno de los productores de Harmony Gold USA, firma especializada en importar películas europeas y latinoamericanas a Estados Unidos.
Imposibilitado de transmitir series de animación japonesa por TV debido a la exigencia de contar con al menos 65 episodios continuos, Macek decidió fusionar las tramas de las series Macross, Southern Cross y Mospeada bajo una misma cronología, todas al alero del concepto de la “Protocultura”.
Adicionalmente, rebautizó sus personajes al inglés, agregó un narrador, cambió la musicalización y desechó las escenas de excesiva violencia y desnudos, lo que le costó la crítica de los puristas en series animadas por alterar la esencia original de las obras.
Pese a la inmensa popularidad que alcanzó Robotech entre el público, diversos acontecimientos que fueron desde la crisis económica mundial hasta un incendio que acabó con el nuevo material, impidieron que pudiera estrenarse una secuela y llevaron a Macek a alejarse en dirección a nuevos proyectos.
En el sitio web oficial de Robotech, se ofrece una entrevista a Carl Macek (en inglés) donde explica los orígenes de la serie y cómo alcanzó el éxito que tuvo a nivel mundial.